Cómo se diagnostica y maneja la tendinitis y bursitis?

Si sufre de tendinitis y bursitis, es posible que experimente dolor cuando esté en reposo y que la molestia empeore al realizar ciertos movimientos con el hombro.

Para poder diagnosticar su condición, el médico le examinará el hombro y le hará preguntas acerca de las actividades que podrían haber causado los síntomas. Las radiografías pueden resultar útiles para determinar si un osteofito está comprimiendo el tendón. Es posible que su médico también le sugiera que se realice una resonancia nuclear magnética (MRI) para determinar si el manguito rotador está desgarrado. Si se sospecha la presencia de bursitis, la resonancia ofrece la posibilidad de determinar si se presenta fluido o inflamación de la bursa.

Para tratar la tendinitis o la bursitis, es posible que el médico le recomiende que tome medicinas antiinflamatorias no esteroides (AINES) para aliviar el dolor y la inflamación. También puede ser recomendable que modifique alguna de las actividades que provocaron los síntomas. La fisioterapia también puede resultar beneficiosa. El médico tal vez sugiera recibir una inyección de cortico esteroides en el espacio sobre el manguito rotador para aliviar los síntomas y facilitar la fisioterapia. Si sufre de bursitis, en ocasiones el médico recomendará la remoción del fluido de la bursa por medio de una aguja y una jeringa (aspiración).

En la mayoría de los casos, la tendinitis y la bursitis pueden tratarse sin cirugía. Si los síntomas no se alivian con reposo, medicación o inyecciones, es posible que se recomiende una cirugía para remover la bursa inflamada y los osteofitos.