No tiene que vivir con el dolor y la inmovilidad que causan los problemas en el hombro. El primer paso es obtener el diagnóstico de un profesional. Luego puede conseguir información acerca de los tratamientos más convenientes.
Éstas son las historias de dos pacientes que eligieron un estilo de vida activo:
Nathaniel Eubanks
Nathaniel Eubanks es un jefe de policía retirado de 55 años, originario de Hillsboro, Carolina del Norte, Estados Unidos. Unos años atrás, su capacidad de disfrutar de la vida, cambió. Comenzó a sufrir dolores en su hombro derecho y el dolor no le permitía dormir. Esa molestia y la inmovilidad que sufría eran tan graves que también tuvo que dejar de hacer muchas actividades que disfrutaba, como jugar tenis y básquet, levantar pesas o jugar a los bolos con su hijo.
"El dolor se agravaba tanto que ni siquiera podía mover el hombro", comentó. "Lo sentía el 90% del tiempo, aunque estuviera sentado, moviéndome o tratando de alcanzar algo en el asiento trasero de mi auto."
Jennifer Dowdall
Jennifer Dowdall, es una mujer de 43 años originaria de Cincinnati y madre de dos adolescentes. Ella viaja frecuentemente debido a su trabajo y participa en la vida escolar y deportiva de sus hijos, le encanta correr, cuidar de su jardín y redecorar su hogar junto a su esposo. Pero el dolor en el hombro no le permitía realizar las actividades que tanto disfrutaba.
"El dolor en el hombro seguía empeorando", recuerda. "No tenía fuerza en esa parte del cuerpo". Una cita con el médico de cabecera le explicó lo que sucedía. El médico le dijo a Jennifer que sufría de artritis y bursitis, y sospechaba que se hubiera desgarrado el manguito rotador.
Existen muchas opciones de tratamientos diferentes para los diversos tipos de afecciones en los hombros que van desde medicamentos hasta cirugía.
![]()